En tiempos de crisis, una de las principales afectaciones siempre es el sector laboral. Debido a que grandes industrias caen en bancarrota, las personas disponibles aumentan. Es por ello que en cada oferta laboral debemos poner todo nuestro esfuerzo en sobresalir durante la entrevista de trabajo.

Lo primero que debes presentar es un resumen o currículo profesional que respalde tus conocimientos sobre el puesto al que estas optando. Tener y demostrar experiencia en esa área puede ser el punto definitivo que te dé ventaja sobre los demás candidatos.

No sobreestimes tus facultades. Cuando optas por una plaza para la cual no estás preparado, más temprano que tarde tu jefe lo descubrirá y lo hará reflejar. Siendo sincero contigo mismo y aplicando a lugares donde te sabes idóneo puedes evitar malas consecuencias en tu futuro.

 

Durante tu entrevista de trabajo, la primera impresión siempre queda

Es muy importante que dejes una buena imagen de ti mismo en la mente de los entrevistadores. Casi siempre estos deben debatir el resultado y el potencial de los solicitantes al final del proceso, así que en tu favor juega la impresión que hayas podido causarles con tu porte, apariencia y dicción.

Preséntate a la entrevista de trabajo bien vestido, de acorde a lo que se espera de tu futuro puesto laboral. Cuida tu imagen con un adecuado corte de pelo y rasurándote ese mismo día. Tampoco olvides tu postura al sentarte frente al evaluador: conserva una pose recta, pero no tensa, nunca te recuestes o relajes del todo en el asiento y recuerda que los hombros caídos denotan inseguridad.

Por último, ve siempre preparado para la pregunta: ¿por qué cree usted que es el indicado para este puesto? Trata de ser modesto, sincero, escueto y claro en tu respuesta, ofreciendo los datos precisos de tus puntos fuertes. Recuerda que un postulante equilibrado siempre tendrá mejores resultados en su entrevista de trabajo.